Respirando a solas
Ella no me pide nada, no se explica, no se justifica cuando viene o se va, no me juzga… simplemente está, y siempre me espera cuando vuelvo de pasar el tiempo con otras compañías. No es celosa, no pretende promesas ni protagonismo. Sabe que es única, y que, aunque no siempre sepa reconocerlo, su belleza es sencillamente perfecta. Tan solo tengo que armarme de valor y mirarla directamente a los ojos.
Entre nosotras se contiene todo lo que soy o he sido alguna vez. Sólo ella puede recitar de memoria los nombres de todos mis demonios, y conoce a los perros que me acechan en las noches inmensas. Sabe decirme con la mayor tranquilidad que me he salvado, saltándome una a una todas mis promesas, y sabe también que no soy suficiente para tomar otro camino. Acepta mejor que yo lo que me ha sido dado, y calma mis angustias cuando hago de ello usos inapropiados.
Se puede decir que he aprendido a quererla, tanto que a veces incluso me cuesta respirar sin ella.
Mi buena Lola, lamento disentir de tu “sentir” al respecto de la soledad. Creo que sí que pide cosas, que reclama casi violentamente su lugar, su protagonismo y, por tanto,es celosa. No tengo muy claro si su belleza es perfecta aunque si es bueno armarse de valor y mirarla a los ojos. ¿calma las angustias o las aumenta? Quererla, quererla, lo que se dice quererla… no sé; yo no, desde luego. Y deseo ardientemente respirar sin ella!!! aunque quizá yo hable de la soledad que duele, a la que uno no quiere abrirle las puertas pero que entra cual vendaval…; espero que te refieras a otro tipo de soledad.
TQ
Ante todo decir que me ha gustado mucho este último escrito. Tiene esa mezcla de belleza y de tristeza que te encoge el estómago al leer. Mi abuelo decía: “en la vida, siempre estás solo”, y es cierto. Nadie puede comprenderse mejor que uno mismo, y generalmente, a la hora de la verdad, solo puedes contar con tus propios medios para “salvarte”. Es una soledad que da miedo, pero creo que si consigues entenderla y dominarla de verdad, te hace más fuerte… casi invencible.
Autocita: “Esa dulce tristeza que no mata ni cura”
Y si hay un momento en el que estamos realmente solos es al morir. Y no está mal un poco de intimidad para la actación final
Khm, khm… En general solos estamos siempre, incluso cuando más nos parece compartir cosas con alguien. Será porque nunca llegamos realmente a conocer a los que nos rodean, incluso a nuestros más íntimos, ni hay persona que pueda llegar realmente a conocernos a nosotros…