El mundo incomunicado
Mis muy queridos lectores, ante todo debo disculparme por estas semanas de silencio, aunque no haya sido yo la culpable. Me han cortado el teléfono y también el ADSL (para que no se sienta solo trabajando, digo yo). La razón es mi ya épica disputa con Jazztel, que puede resumirse diciendo que ellos quieren robarme y yo no me dejo.
Voy a contratar con Telefónica que también te roban pero de forma más sútil, que ya son muchos años de experiencia. Así no fallaré una semana.
Aprovecho para daros las gracias a todos por leerme, por vuestros comentarios, por seguir los desvarios de esta cabecita que tantas me gasta. Daros la más calurosa bienvenida a los nuevos lectores, deseando que no os perdais del todo por tener tanto donde navegar. De veras: GRACIAS.
En estos días iré publicando algunas cosas que he escrito, porque me han quitado el altavoz pero no la garganta. Espero que os gusten y miles de besos.